21 de mayo de 2008

el yesQuero nro. 196

La Constitución de Yidis

Por
Rafael Rincón Patiño*

La parapolítica en Colombia es producto de la Constitución de Paramillo o acuerdo entre paramilitares, narcotraficantes y políticos para refundar el país. Por este acuerdo hay más de 60 congresistas procesados penalmente por la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General de la Nación bajo los cargos de concierto para delinquir y constreñimiento al elector.

Ellos trastrocaron la voluntad popular, tergiversaron la democracia representativa en Colombia. La viciaron con la violencia y con el engaño. Por lo menos un 35 por ciento de los congresistas llegó mal llegado y fue aliado de un gobierno que se valió de ellos “hasta tanto no estuvieran en la cárcel”. El gobierno veía a los congresistas acusados, pero no se los imaginaba en la cárcel. Igual le debe estar pasando con los ministros hoy en tela de juicio.

La Constitución de Paramillo, producto de los acuerdos de Santafé de Ralito, ha sido modificada por el Acto Legislativo nro. 02 de 2004 que establece la reelección inmediata del presidente de la República. El Acto Legislativo nro. 02, que fue producto de la compra e intimidación del voto de la congresista Yidis Medina por el poder ejecutivo, es nada más y nada menos el fundamento de la “Constitución de Yidis”.

La Constitución de Yidis es una forma de corrupción en donde “el que paga” por la peca obtiene las mayores ventajas: consigue el poder político, el poder de decisión. Mientras que el que peca por la paga, el pecador, es un simple usufructuario de provincia, un beneficiario hambriento de una ínfima porción económica del poder: un cargo burocrático para un familiar, o un contrato leonino para compensar su apoyo.

El poder ejecutivo dirigido por Uribe V. es el constituyente del 2004, es el que institucionalizó la “paga por la peca”; es el poder de ellos, el poder del ex ministro del interior y de justicia Sabas Pretelt de la Vega y del ministro de protección social Diego Palacio Betancourt, más el propio presidente Uribe V., ellos son los autores de la de la reelección.

Coadyuvaron el titular de la curul, el conservador Iván Díaz Mateus, quien tiene orden de captura por la Corte Suprema de Justicia, y el congresista Teodolindo Avendaño, también capturado por su ausentismo premiado.

En justa lógica vienen las detenciones de Sabas Pretelt de la Vega y de Diego Palacio Betancourt, ex ministros implicados por Yidis Medina como los que pagaron o promovieron la paga por la peca. Ex ministros a quienes vimos en el Congreso atajando senadores para la votación de la reelección.

O puede seguir la línea menos deseada, pero muy probables de la desobediencia civil del ejecutivo a la Corte Suprema de Justicia. La excusa para tomar distancia del imperio de la ley. Aquella línea que propusieron, en su momento los ex senadores Mario Uribe Escobar y Ciro Ramírez Pinzón, para desconocer el fallo de la Corte Constitucional si salía desfavorable a la reelección. Una línea que forzó a la Corte Constitucional a torcerle el pescuezo a un fallo de inexequibilidad.

En sana critica lo que la Corte Suprema de Justicia está haciendo hoy es remendar la flaqueza de la Corte Constitucional en el año 2004. El valor de la Corte Suprema de Justicia de hoy fue el que le falto a Manuel José Cepeda y sus compañeros en el fallo de exequibilidad del Acto Legislativo nro. 02 de 2004.

Es muy posible que estemos ad portas de la subversión del gobierno a las instituciones, en particular a las altas cortes. El 84 por ciento de los mil consultados por las encuestas particulares, puede servir para decir que la legitimidad es del gobierno y que un puñado de jueces no pueden poner entre palos a una administración que ha conseguido la “paz” y la seguridad “democrática”.

Es muy posible que surja la licencia para la corrupción, o los fueros de corrupción para los ministros, bajo el argumento del mal menor.

Vale la pena recordar la reprobada respuesta de Samuel Moreno al ex alcalde Antanas Mockus si él compraría conciencias para salvar a Bogotá. El hoy alcalde dijo que si le tocaba las compraría para salvar la ciudad de un mal mayor. La muy cuestionada respuesta será un argumento para los rebeldes gubernamentales. La deben estar pensando.

Es posible que confiesen su falta, que la reconozcan como un mal menor para salvar al país de un mal mayor que después fue bautizada como hecatombe.

Es probable que la Constitución de Yidis Medina o Constitución de la reelección inmediata tenga vigencia hasta el año 2014 cuando surgirá otra Constitución para Uribe V. que se conocerá como la Constitución de Tomás o la Constitución de Jerónimo o la Constitución de Lina o la de Mario.

La Constitución de Yidis es la Constitución del poder real, de quienes gobiernan, la Constitución de 1991 es la Constitución del poder formal, la del Estado Social de derecho.
Y así se irá Colombia de Constitución en Constitución hasta la refundación nacional.


* Director de la Oficina háBeas Corpus

Medellín, 20 de mayo de 2008

9 comentarios:

Anónimo dijo...

ANDUEZA
Como sea, amigo mío, pero los problemas mucho menos los podrían solucionar, ni remotamente, gente como Reyes o Tirofijo, ni cualquier otro marxista.

Chucho Abad dijo...

Rafael, gracias por estos análisis y la calidad de texto. Son motivo para no perder la esperanza en las leyes y la justicia.
Chucho Abad

Laura dijo...

Excelente Dr. Rafael.

Tenemos un gobierno que se rige por el capricho de un energúmeno. Esperamos que Colombia se ahorre cuatro años y no haya reelección.

Laura

Ramiro dijo...

Rafa y continuamos como si nada. Muchas gracias
Ramiro

Corpocest dijo...

Rafael,
es interesante, dentro de la lógica de su planteamiento, ver como la ejecución de personas, especialmente de contradictores ideológicos y políticos, plataforma de las AUC, deja de ser para este caso, considerado como delito, pero lo es más, la diabólica estrategia de Obdulio Gaviria, de meter en el mismo costal, a paramilitares y sus actos, con la guerrilla y los suyos; para el común de la gente, es lo mismo una incursión guerrillera en una población, que una adelantada por las AUC; lo mismo es el enfrentamiento contra la fuerza pública, que el enfrentamiento contra civiles desarmados, lo mismo es un combate, que una masacre.

De esta manera, se deja ver, que los intentos por subvertir un estado perverso y corrupto, no está permitido, aún cuando la legislación universal lo admite, que la motivación ideológica de la guerrilla colombiana es la misma que inspira el paramilitarismo, pero más grave es que deja ver que el paramilitarismo se creó para defender nuestro estado de derecho.
Por esto, en repetidas ocasiones, el asesor y recopilador de la ideología de Uribe, supone castigos y un tratamiento similar, para los unos y los otros, no con el propósito de castigar los delitos cometidos de un lado o de otro, sino con el fin de legitimar la mal llamada ley de justicia y paz.

No puede el pueblo colombiano, ni mucho menos sus intelectuales caer en el error de aceptar un trato igualitario, sobre la base de aceptar que la guerrilla haya cometido grandes errores en su accionar, como el asocio con el narcotráfico, ataques a poblaciones deprimidas, la muerte de civiles en las tomas e involucrar como rehenes a ciudadanos del común, entre otros.
Quienes tienen mayor grado de determinación y mayor poder de influir dentro de nuestra sociedad, deben por simple sentido común y dignidad, solicitar un trato diferente y muy diferenciado, a pesar de que a todos les parezca lo mismo.

Un abrazo

Héctor dijo...

El señor presidente en que graves problemas nos ha metido y en que proyectos malsanos nos quiere meter ahora, mil gracias Rafael.

Anónimo dijo...

El Tribunal Superior señala que el vicepresidente "está incitando" a la desobediencia judicial Caracol | 05/21/2008
El Tribunal Superior de Bogotá, en Sala Plena, en una carta de apoyo a la Corte Suprema de Justicia, señaló que el vicepresidente Francisco Santos incita a la desobediencia judicial.

En un comunicado, los magistrados del Tribunal señalaron que rechazan "la persistente y masiva desinformación respecto de la labor que adelanta la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, en el loable propósito de administrar justicia con objetividad e independencia de los demás poderes públicos".

Los magistrados del tribunal expresaron que "difundir versiones maliciosamente incompletas o soportadas en personal sospecha, como lo hizo recientemente el Señor Vicepresidente de la República, auspiciando la duda sobre la integridad moral e imparcialidad de los Magistrados de la Suprema Corte, representa aleve ataque a la Rama Judicial y expone a sus servidores al desprestigio e incitación a la desobediencia judicial".

Termina el comunicado invitando a todos los colombianos a renovar con firmeza la confianza en el ejemplar desempeño de la justicia ordinaria.

El comunicado fue suscrito por el presidente del Tribunal Superior de Cundinamarca, magistrado Israel Guerrero Hernandez y los presidentes de la sala laboral, civil y de familia.

Anónimo dijo...

El poder de AUV tiene la fuerza de la intimidación de los para y el ODIO que profesan contra muchos demócratas una gran masa bobalicona que apasionadamente obedece el querer y el sentir del presidente de colombia y candidato a la presidencia de colombia y nuevamente candidato a la presidencia de colombia... y así sucesivamente ... ( HASTA CUANDO? )

Anónimo dijo...

"¿Murió Tirofijo?" En: www.desalambrando.col.nu Una mirada política alternativa