5 de febrero de 2008

el yesQuero Nro. 181

“Todos a marchar”

Por
Rafael Rincón Patiño*

Todas las noches, cuando miro las cadenas que nos convierten en parte del árbol al que nos tienen asegurados, me recuerdan que son las Farc quienes nos secuestraron... Estas cadenas tienen dos llaves para abrirlas: una la tiene el Estado y otra las Farc.
Ex gobernador Alan Jara

En 1998, en un ejercicio de planeación realizado por diversas organizaciones empresariales y civiles, liderado por el experto canadiense Adam Kaen, del Centre for Generative Leadership, fueron previstos cuatro escenarios políticos posibles para Colombia (Destino Colombia, 1998).

Los escenarios previstos en ese entonces fueron: el del continuismo llamado “Amanecerá y veremos”; el segundo escenario era descrito como aquel en el que es mejor tener un mal arreglo que un buen pleito, y fue denominado “Más vale pájaro en mano que ciento volando”, el tercer escenario fue el de la guerra, llamado “Todos a marchar”, y el cuarto era el escenario del consenso y fue denominado “La unión hace la fuerza”.

Aunque el escenario soñado era el cuarto, el escenario democrático, Colombia optó, en el año 2002, de una manera viciada —por la incidencia del narcotráfico y los paramilitares— por el escenario de todos a marchar con la elección de Álvaro Uribe V. como presidente de Colombia.

El escenario de “Todos a marchar” fue descrito en el ejercicio de planeación como el necesario para “reconstruir una nación rota y zurcir las rasgaduras hechas al tejido social del país y ante la frustración de otros intentos para alcanzar la paz se instauró un mandato firme para poner orden al caos institucional”.

La gran marcha nacional del 4 de febrero, una iniciativa ciudadana usurpada de manera solapada por el Gobierno de Álvaro Uribe V. y los medios informativos empresariales, refrendó de manera informal el escenario de la guerra. La marcha nacional, desafortunadamente y de manera fácil, identificó un solo enemigo del presente y futuro del país y lo extendió a la oposición y a los países vecinos.

La marcha nacional no fue exclusivamente la marcha de solidaridad con las víctimas o la marcha por la libertad de los secuestrados o la marcha por el acuerdo humanitario o más aún la marcha de repudio a las Farc; fue también una marcha de solidaridad con el poder agraviado de Álvaro Uribe Vélez, una marcha contra Chávez, y una marcha contra la oposición democrática.

Fue una marcha nacional con acento en el repudio a un actor del conflicto, que bien merecido lo tiene, pero desvaneció el dolor de los desplazados, de los familiares de los masacrados, de los asesinados por el paramilitarismo y algunos agentes del Estado. Fue un velo a la violencia del paramilitarismo. Los organizadores dijeron que se trataba de no dispersar el mensaje, les dio miedo manifestar su simpatía con esa otra forma de violencia. Está por verse su repudio a la otra violencia.

Es como si la fuerza del paramilitarismo fuera la fuerza legítima del Estado. Fuerza digna de apoyo o en todo caso de prebendas judiciales y políticas.

¿Hasta cuándo el escenario de “Todos a marchar”? Hasta siempre parece ser la respuesta. El escenario de la guerra es un escenario de dolor, pero es un escenario de grandes resultados económicos, de inmejorables indicadores macroeconómicos, de inversiones extranjeras.

Colombia ya se acostumbró a los informes internacionales de derechos humanos, a las ejecuciones extrajudiciales, a los escándalos de la parapolítica, a la corrupción administrativa, a la pobreza. El Gobierno colombiano y a quienes éste representa saben que ese es el precio a pagar para tener un país competitivo, alineado al Gobierno republicano de Estados Unidos y globalizado.

Parece que Colombia viviera el escenario tres (de la guerra) inmerso en el escenario uno (del conformismo). Es decir, una conformidad con el estado de guerra. Un estado excepcional construido con fundamento en el Artículo 121 de la Constitución de 1886 y dentro del cual la excepción se convierte en la regla.

Las movilizaciones anteriores eran contra la guerra, hoy son contra uno de los actores de la guerra. Una parte importante de la sociedad civil ha tomado partido y ha dejado en la impunidad a otros actores del conflicto.

Aquellos que marcharon contra Piedad Córdoba, contra Chávez y contra las Farc creen que Colombia será mejor sin ellos. Viven de construir un enemigo para ocultar las causas de una Colombia empobrecida y dividida.

La marcha nacional del 4 de febrero pudo ser la oportunidad para cambiar de escenario y no para radicalizar el existente. La paz existente, o paz de la seguridad democrática, o seguridad de los sepulcros, es una paz que se come el 40% del presupuesto de inversión social, es una paz escoltada.

El desastre humanitario está ahí: el inmenso dolor de los secuestrados, de los torturados, de los familiares de los asesinados, de los desplazados, de los desaparecidos. La verdad también es tozuda, se demora, pero aparece. Las violaciones a los derechos humanos tendrán presencia permanente, la marcha nacional no fue una marcha del perdón. Fue una cuenta de cobro a un actor del conflicto. Faltan cuentas por cobrar. Colombia está en deuda.

Los románticos de la guerra consideran el escenario de la guerra como un escenario de tránsito, pero las causas del conflicto, y ahora de la división nacional, están ahí clamando soluciones.

Los románticos de la guerra quieren perpetuar el escenario de la guerra; a veces sienten que las Farc se les acaba y salen a satanizar a la oposición parlamentaria, se dedican a construir el enemigo. Para eso igualan a la oposición, a los sindicatos, a los defensores de derechos humanos con las Farc o con el terrorismo.

Así lo hizo el ministro de Defensa Juan Manuel Santos con el parlamentario liberal Rafael Pardo cuando lo acusó de orquestar un golpe de Estado con las Farc, o el ministro de Gobierno con la parlamentaria Piedad Córdoba cuando reacciona a las amenazas diciendo que ella se las buscó, o el propio presidente Uribe V. con el parlamentario Gustavo Petro cuando lo califica de terrorista de civil.

Colombia tiene un líder que se ufana de ser un guerrero, un combatiente. El presidente Uribe V. le quiere ganar la guerra a las Farc, pero también se la quiere ganar a Chávez, y también se la quiere ganar a Daniel Ortega, y se la querrá ganar a Brasil, a Uruguay, a Chile, a Argentina.


* Director de háBeas Corpus, Oficina de Derechos y Gobernabilidad.


Medellín, 5 de febrero de 2008

40 comentarios:

María Judith dijo...

Dr. Rincón, RCN le metió la mano a la marcha. Ellos montan todo y después quieren hacerle creer a la gente que fue una iniciativa de los jovenes. Mentiras, utilizaron los jóvenes.

RCN se adueñó de un malestar con la violencia.

María Judith

jorge dijo...

LA MARCHA ES UN PLEBISCITO CONTRA LAS FARC, PERO TAMBIÉN CONTRA LOS OTROS GRUPOS GUERRILLEROS Y PARAMILITARES.

ES IMPOSIBLE PEDIR UNA SOLA EXPRESIÓN A ALGO TAN GRANDE.

JORGE

Anónimo dijo...

www.piedadcordoba.net

LA SENADORA DE LA REPUBLICA DE COLOMBIA
PIEDAD CORDOBA

D e c l a r a:

El acto de masas protagonizado por el pueblo colombiano el dma cuatro de febrero, marcs un punto de quiebre en el camino de la guerra fraticida que vivimos.
Queda absolutamente claro, para todos y todas, que el camino seguro para el futuro de Colombia es el de la paz y de la convivencia.

Ese es el mandato ciudadano, expreso e inequmvoco, de quienes multitudinariamente salieron a marchar por las calles de Colombia y del mundo, rechazando la lsgica de confrontacisn generada por actores armados de distinto signo ideolsgico y que ha imperado durante sesenta aqos en nuestro sufrido y sometido pams.
No entrari a analizar los intereses polmticos y econsmicos exsgenos que intentaron manipular la gran movilizacisn. En aras de la tolerancia y la convivencia democratica, los someto al analisis de la crmtica especializada.

Pero es evidente e incontrovertible que no pudieron las voces de la intolerancia acallar la esperanza de paz que habita el alma nacional.

No ha sido en vano la lucha de los/as familiares de las vmctimas, de los sectores democraticos amigos de la paz y de quienes hemos buscado por diversos medios desde los partidos polmticos, la sociedad civil o la institucionalidad, una salida polmtica negociada al conflicto interno armado colombiano.

Hoy Colombia nos concede razsn. Desarmemos los corazones para construir la paz.

Quienes han hecho uso de los espacios pzblicos para agraviarme y "desautorizar" mi trabajo por los prisioneros/as en poder de las FARC y del Estado, deben saber que no les guardo rencor.

Mi norte es la paz y mi destino es la grandeza de Colombia con justicia social e igualdad de oportunidades. Soy una mujer de resultados.

Pueden estar ciertos los colombianos y colombianas que continuari en el empeqo humanitario por conseguir el retorno a sus hogares de quienes hoy padecen las consecuencias del conflicto polmtico y social.

Y humildemente ofrezco toda mi capacidad de intermediacisn polmtica y mi influjo en el hemisferio para propiciar la conformacisn de un escenario de entendimiento entre nuestros pamses hermanos, para construir conjuntamente el porvenir de la regisn.

Bogota, 5 de febrero de 2008

PIEDAD CSRDOBA
www.piedadcordoba.net

Carlos Roldán dijo...

Pocas vecese he estado de acuerdo con usted, el país apoyo a su presidente elegido democráticamente, repudió a las Farc y se comprometió con su estado de derecho.

Si usted tenía o tiene otros intereses como marchar contra el presidente, o en favor de las Farc, o en contra de los paras, como usted los llama o en favor de Córdoba, o de Chávez y su intromisión en la soberanía nacional o por cualquier otra causa, está en todo su derecho, hágalo como muchos lo hicimos ayer, a ver como le va, esa es la democracia, la de todos no solamente la que usted se sueña, es la de los queremos vivir en un país en paz y resguardados por un Estado que sea para todos, no para unos grupúsculos como los que lo venían gobernando en los llamdos movimeintos sociales, le quitamos la herramienta de la marcha a la tradicional izquierda de este país, la protesta democrática es un derecho de todos y así lo haremos valer, tal y como usted lo ha hecho durante años, viviendo de la buena voluntad de algunos soñadores.

Recuerdo además su excelente desempeño, en la gran época de Luis Xv, esa es historia que usted no cuenta, su pasado burocrático como personero, sin pena ni gloria, en la lucha por los derechos de las personas, escriba, escriba y escriba, que el papel puede con todo, su hechos no podrán con la historia, y el pueblo lo ha dicho, usted no lo representa, o cuales son sus resultados electorales.

Seguiremos marchando contra las Farc y por el Estado de dercho, la libertad y la democracia, usted marche por lo que quiera.

Carlos Roldán

Jorge dijo...

Rafa: primero un saludo y un abrazo. Lo único que digo sobre tu comentario, siempre interesante, es que la degradación de las FARC penetró tanto la conciencia de la gente, que, a diferencia marchas anteriores, el motivo ya no es la guerra, la paz o la libertad, sino la organización que encarna esa sensación de zozobra colectiva: la guerrilla. Por algo el 80% de la población es uribista, apellido de quien se montó en la cresta de la popularidad enarbolando su espada contra las Farc. Allí hay un tema serio para la izquierda: vamos a dejarle a la derecha uribista la lucha contra la Farc o es que contra la guerrilla no hay nada que hacer aparte de cruzar los dedos para que cada rato no la embarren y con sus acciones hieran de muerte cualquier proyecto politico de izquierda, lo mismo que hace Chavez con sus bravuconadas..

J. Arturo dijo...

Felicitaciones por contribuir a develar la tramoya. En estos momentos hondos y resbalosos; o a la manera oriental: cuando reina gran confusión y desorden, bajo el cielo y la tierra.

Saludo.
J. Arturo.

Anónimo dijo...

ah que pereza que en este país nos quieran manejar como titeres. Unos, diciendo que tenemos que decir y otros, interpretando lo quedijimos.

No más farc

Anónimo dijo...

Hola amigas y amigos, las víctimas de los grupos paramilitares, en su mayoría desaparecidas, desaparecidos y desplazados-as, humildes y anónimos no tienen más dolientes que sus familias. Las Madres de la Candelaria son mujeres a las cuales la vida las obligó a aventurarse a lo público, salir a la Plaza buscando una razón de sus seres queridos. Muhchas llevan años, primero buscando una noticia de su paradero y ahora buscando inultilmente que los resposables de su desparición les digan siquiera en donde los enterraron o los botaron para recogerlos y darles la sepultura que se merecen. Y es una lucha muchas veces en solitario.
Por eso hacemos un llamado a todas las personas que están por la paz, la justicia, la verdad y la reparación para las víctimas, para que las acompañemos todos los miércoles a las 12:30 p.m. en el Atrio de la Candelaria.
Patricia

Héctor dijo...

Rafael con todo mi respeto amigo, creo que esta marcha orquestada y dirigida por los medios de comunicación aliados con los del poder han tensionado los prinicipios de ese eslabón de la guerra las farc, liberaciones? acuerdos humanitarios? como tu dices los únicos que han desangrado el país según el gobierno son las farc y los demás eslabones p.e. los paras no tienen nada que ver, las fuerzas oficiales no han hecho sino actuar bien....
Creo que vienes tiempos muy dificiles amigo, doctor Rafael, escribes bien interesante.
Cuidate
Con afecto
Héctor

Chispita Mariposa dijo...

¿Por qué las víctimas de Mancuso no merecen una protesta? Son las víctimas de Chiquita Brands.

Chispita Mariposa

Anónimo dijo...

Colombia no merece el daño al que se la somete! No merece que se use su dolor! No merece ser engañada, pero para eso: HAY QUE PARTICIPAR, TENER IDEALES DE LIBERTAD Y NO DEJARSE ENGAÑAR POR LOS CANTOS DE SIRENA...

Hay que luchar por la AUTODETERMINACION DE LOS PUEBLOS, eso que muchos PRESIDENTES ENVIDIAN DE LOS YANKIS, y serían un peligro si ocuparan su lugar porque no tiene medida...

Cada pueblo debe decidir cómo y con quien aliarce, pero JAMAS DEJAR QUE A SU PRESIDENTE, LO DEMNADEN LOS DE AFUERA CUANDO VIVEN DE LOS NEGOSIOS CON LOS ENEMIGOS POTENCIALES...

Creo que EUA se ha equivocado muchas veces con AMERICA por sentirse superior... pero no hay que desesperar TODOS LOS IMPERIOS CAEN! Lo que no hay que permitir es que se levanten otros a nuestra costa, sólo por VANIDAD DE LOCOS!

Las GUERRAS nunca han ayudado a los que menos tienen... No lo olviden...

Mi abrazo fraterno!
desde Argentina

Ana dijo...

El desfile fue hermoso pero el 4 de febrero, a diferencia de lo que dice el señor Roldán, no hubo activismo político y esa es la gran diferencia.

Como se ha hablado tanto de eso, y la comunidad internacional, que tanto le interesa al país hizo caso mínimo a esta marcha, entonces ahora hay una nueva convocatoria para el 20 de Julio, con la propuesta de reunir a las Farc con la sociedad civil para presentar un plebiscito.

Creen ustedes que va a tener la misma convocatoria, que los medios le van a apostar, que la gente se va a sentar con el secretariado? O mejor aún, que el secretariado se va a sentar con la gente?

Jorge dijo...

Rafael eso es lo que llamo ser un buen abogado y un gran mediador sin comprometerte
feliciataciones
jorge

Catalina dijo...

El 6 de marzo es la marcha de solidaridad con las víctimas del desplazamiento forzado.

Ya quiero ver a Claudia Gurissati o a Vicky Davila condenando las monstruosidades de estos señores.

Estoy segura que retumbará el silencio.

Catalina

SERGIO GIRALDO dijo...

APRECIADO RAFAEL, ESTAMOS EN EL ESCENARIO DE TODOS A MARCHAR, PERO CON MUCHAS VARIABLES. LO QUE SUCEDIÓ ES QUE LA SOLUCIÓN POLÍTICA NEGOCIADA DE PASTRANA NO FUE EL ECAMINO HACIA "LA UNION HACE LA FUERZA" SINO HACIA "MÁS VALE PAJARO EN MANO QUE SIENTO VOLANDO".

LAS FARC SE CREEN DUEÑAS DE LA TIERRITA.

PIENSO QUE LAS MARCHA LOS BAJA. Y ESO DE QUE EL MONO JOJY LES ESTE DICIENDO A SUSHOMBRES QUE BAJEN Y QUE ESTOS NO BAJEN ES SEÑAS DE QUE ESTÁN AGOTADAS.

QEU SIGAN TOMANDO WHISKY EN LA SELVA, QUE LIBEREN A TODOS LOS SECUESTRADOS. PARA MI A ELLOS SE LOS TRAGO LA SEELVA.

GRACIAS POR TUS PROVOCACIONES.

SERGIO GIRALDO
UNIANDES

Anónimo dijo...

Concuerdo plenamente con el Sr. Roldán. El presidente de Colombia tiene una paciencia envidiable.

Cristina dijo...

Creo que los que marchamos lo hicimos de corazón, no por Uribe, no en contra de Chávez, no en contra de Piedad Córdoba. Lo hicimos por los cientos de secuestrados que están en la selva en condiciones infrahumanas y en oposición a cualquier fundamento de DD HH. Porque creemos que debemos salir del mutismo en que se ha mantenido este país durante más de 40 años ante las atrocidades que cometen las FARC, contra el pueblo, del cual ellos se jactan de ser "su ejercito". Cúal ejercito? cuál idealismo? Aun no comprendo cuál es la libertad que proclaman!!!! No hablemos de guerra... porque si de eso se trata, las FARC han fomentado la guerra por muchos años, y como ellos no se les critica. POR FAVOR DEJEMOS LA DOBLE MORAL.

Anónimo dijo...

ojo, sin Farc no hay reelección

Carlos Salazar dijo...

Sr. Rincón,estoy de acuerdo con usted cuando dice "fuen una marcha nacional con acento en el repudio a un actor del conflicto, que bien merecido lo tiene". Me alegra que usted tan crítico repudie a las Farc, aunque no lo hace como yo quisiera.

pero no estoy de acuerdo que la marcha fuera contra los paramilitares. Se trataba de decirle no a las Farc. Después hacemos una contra los paramilitares.

Carlos Salazar

juanma dijo...

Apreciado Rafael. Gracias por tus provocaciones. Se puede ser crítico con las Farc y se puede ser crítico con Uribe. Obviamente con razones muy distintas.

Hasta el próximo tinto,

Juanma

Anónimo dijo...

Y EL POLO VOLVIO A BRILLAR POR SU MARGINALIDAD. SE PERDIERON LA OPORTUNIDAD DE SER LOS GRANDES CONVOCANTES A LA MARCHA CONTRA EL PARAMLITARIMSO.

ES QUE LA MARCHA ERA TODOS DE BLANCO. ¿PORQUE EL POLO VA DE AMARILLO O DE VERDE? ES QEUE ERA UNA MARCHA DE COLOMBIANOS NO DE POLISTAS. ERA UNA MARCHA CONTRA LAS FARC COMO EL MISMO PETRO LO DIJO.

ES QUE EL POLO ESTA MUY LEJOS DE DIOS. LA BANDERA CONTRA LAS FARC ES TAN BIEN UNA BANDERA DE LA IZQUIERDA.

ACASO LAS FARC NO LE HAN HECHO DAÑO A LA IZQUIERDA.

PARA MI LA IZQUIERDA ES LA MAS APORRIADA POR LAS FARC

Anónimo dijo...

Diez Consejos para los militantes de Izquierda en este 2008

Febrero 6 de 2007. Frei Betto

1. MANTENGA VIVA LA INDIGNACIÓN. Verifique periódicamente si usted es realmente de izquierda. Adopte el criterio de Norberto Bobbio: la derecha considera la desigualdad social tan natural como la diferencia entre el día y la noche. La izquierda lo enfrenta como una aberración que debe ser erradicada.
Cuidado: usted puede estar contaminado por el virus social-demócrata, cuyos principales síntomas son usar métodos de derecha para obtener conquistas de izquierda y, en caso de conflicto, desagradar a los pequeños para no quedar mal con los grandes.

2. LA CABEZA PIENSA DONDE LOS PIES PISAN
No se puede ser de izquierda sin "ensuciar" los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre. Alégrate y comparte sus creencias y victorias. Teoría sin práctica es hacer el juego a la derecha.

3. NO SE AVERGÜENCE DE CREER EN EL SOCIALISMO.
El escándalo de la Inquisición no hizo que los cristianos abandonaran los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el este europeo no debe inducirlo a descartar el socialismo del horizonte de la historia humana.

El capitalismo, vigente hace 200 años, fracasó para la mayoría de la población mundial. Hoy, somos 6 billones(*) de habitantes. Según el Banco Mundial, 2,8 billones sobreviven con menos de US $ 2 por día. Y 1,2 billones, con menos de US $ 1 por día. La globalización de la miseria no es mayor gracias al socialismo chino que, a pesar de sus errores, asegura alimentación, salud y educación a 1,2 billones de personas.

4. SEA CRÍTICO SIN PERDER LA AUTOCRÍTICA.
Muchos militantes de izquierda cambian de lado cuando comienzan a buscar piojo en cabeza de alfiler. Apartados del poder, se tornan amargos y acusan a sus compañeros(as) de errores y vacilaciones. Como dice Jesús, vemos el polvo en el ojo del otro, pero no la viga en el propio ojo. Tampoco se enganchan para mejorar las cosas. Quedan como simples espectadores y jueces y, algunos, son captados por el sistema.

La autocrítica no es sólo admitir los propios errores. Es admitir ser criticado por los(as) compañeros(as).

5. SEPA LA DIFERENCIA ENTRE MILITANTE Y "MILITONTO".
"Militonto" es aquel que se jacta de estar en todo, participar en todos los eventos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de explicaciones y los efectos de sus acciones son superficiales.
El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; valora de forma determinada su área de actuación y actividades, valoriza los vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.

6. SEA RIGUROSO EN LA ÉTICA DE LA MILITANCIA.
La izquierda actúa por principios. La derecha, por intereses. Un militante de izquierda puede perder todo, la libertad, el empleo, la vida. Menos la moral. Al desmoralizarse, desmoraliza la causa que defiende y representa. Le presta un inestimable servicio a la derecha.

Hay arribistas disfrazados de militante de izquierda. Es el sujeto que se engancha apuntando, en primer lugar, a su ascenso al poder. En nombre de una causa colectiva, busca primero sus intereses personales.

El verdadero militante - como Jesús, Gandhi, Che Guevara - es un servidor, dispuesto a dar la propia vida para que otros tengan vida. No se siente humillado por no estar en el poder, u orgulloso al estar. Él no se confunde con la función que ocupa.

7. ALIMÉNTESE EN LA TRADICIÓN DE LA IZQUIERDA.
Es preciso la oración para cultivar la fe, el cariño para nutrir el amor de la pareja, "volver a las fuentes" para mantener encendida la mística de la militancia. Conozca la historia de la izquierda, lea (auto)biografías, como el "Diario del Che en Bolivia", y romances como "La Madre", de Gorki, o "Las
uvas de la Ira", de Steinbeck.

8. PREFIERA EL RIESGO DE ERRAR CON LOS POBRES A TENER LA PRETENSIÓN DE ACERTAR SIN ELLOS.
Convivir con los pobres no es fácil. Primero, hay la tendencia de idealizarlos. Después, se descubre que entre ellos existen los mismos vicios encontrados en las demás clases sociales. Ellos no son mejores ni peores que los demás seres humanos. La diferencia es que son pobres, o sea, personas
privadas injusta e involuntariamente de los bienes esenciales de la vida digna. Por eso, estamos al lado de ellos. Por una cuestión de justicia.
Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y sabe aprender con ellos.

9. DEFIENDA SIEMPRE AL OPRIMIDO, AUNQUE APARENTEMENTE ELLOS NO TENGAN RAZÓN.
Son tantos los sufrimientos de los pobres del mundo que no se puede esperar de ellos actitudes que tampoco aparecen en la vida de aquellos que tuvieron una educación refinada.

En todos los sectores de la sociedad hay corruptos y bandidos. La diferencia es que, en la élite, la corrupción se hace con la protección de la ley y los bandidos son defendidos por mecanismos económicos sofisticados, que permiten que un especulador lleve una nación entera a la penuria.

La vida es el don mayor de Dios. La existencia de la pobreza clama a los cielos. No espere jamás ser comprendido por quien favorece la opresión de los pobres.

10. HAGA DE LA ORACIÓN UN ANTÍDOTO CONTRA LA ALIENACIÓN.
Orar es dejarse cuestionar por el Espíritu de Dios. Muchas veces dejamos de rezar para no oír el llamado divino que nos exige nuestra conversión, esto es, el cambio del rumbo en la vida. Hablamos como militantes y vivimos como burgueses, acomodados en una cómoda posición de jueces de quien lucha.
Orar es permitir que Dios subvierta nuestra existencia, enseñándonos a amar así como Jesús amaba, libremente.

Autor: Frei Betto / Teólogo brasilero

Ricardo dijo...

Yo salí a la concentración convocada por el PDA y las centrales obreras en la Plaza de Bolivar. Por el camino hacia la concentración, en el transmilenio y en la calle, en medio de las personas que iban hacia la marcha, mostré una pequeña pancarta que decía:

"Cuando el terrorismo secuestraba, desaparecía, masacraba, descuartizaba, ¿DONDE ESTÁBAMOS?"

Claro, yo si sabía donde estaba, como sabemos donde estábamos los afiliados a este grupo, y los que llevamos, año tras año, organizando y participando en manifestaciones contra el terrorismo del Estado colombiano, cuya más sanguinaria y eficaz expresión es el paramilitarismo. Pero la pregunta sorprendió a la mayoría. Algunos solamente leían y seguían, ¿reflexionando? No sé. Otros reaccionaron con agresividad, en sus miradas, en sus palabras. Afortunadamente ninguno con sus manos.

Creo que el Polo jugó, movio sus fichas. Como debía haberlo hecho, tal vez tarde, pero no fué un espectador. Como también movieron sus fichas las FARC. Anunciaron la liberación de otras tres personas y movieron el escenario.

El PDA no logró neutralizar la ofensiva política de la derecha encaminado a capitalizar un sentimiento antiFARC, cultivado con esmero por la misma derecha. Las FARC tampoco lograron esquivar el golpe, pero tampoco estuvieron al márgen.

A pesar de que mucha gente fue movida a partir de la convocatoria del establecimiento, mucha gente también salió a marchar, por primera vez, porque decidieron rechazar la violencia, el 4 de febrero de las FARC, pero después, podría ser del terrorismo en general, y dentro de este, del terrorismo de Estado. Podría ser un lado positivo de lo numerosas que fueron las marchas. Mucha gente se decidió a participar.

Viene la jornada del 6 de marzo. Viene el reto de lograr que las personas que rechazaron a las FARC rechacen también los crímenes del terrorismo de Estado. El PDA debería jugar con inteligencia y con audacia. No debería intentar aparecer como organizador ni convocante, pero tampoco al margen. Como hizo el Gobierno con la marcha del 4. El PDA debería alentar y apoyar al movimiento de víctimas y a las organizaciones sociales para que se pongan al frente de la convocatoria. Hay que utilizar los medios masivos de comunicación, conociendo toda su escencia pro establecimiento, pero sabiendo también que, por ahora, más con inteligencia que con una confrontación directa, podemos conseguir algo de ellos. La Internet, los grupos como este, facebook, donde ya existe un grupo de más de 6000 personas que está promoviendo la jornada del 6. Tenemos un mes para hacer que esta iniciativa se convierta en una avalancha.

Saludos,

Ricardo

Anónimo dijo...

hablemos de las mujeres rabiosas



Una ruidosa, fea y espantosa señora, entra en la tienda con sus dos
> niños. Les grita, los insulta y los tironea sin parar.
> El encargado de la recepción se dirige a ella: Buenos días señora y
> bienvenida a nuestra tienda. Tiene usted dos hermosos niños, ¿son
> gemelos?
> La señora deja un momento de gritar para

responder al encargado:
> Por supuesto que no gran idiota. El mayor tiene nueve años y el otro
> tiene
> siete ¿De donde saca usted que podrían ser gemelos?..¿Usted es ciego
> o estúpido
No señora, no soy ciego, ni estúpido,- responde el
> encargado - Simplemente lo que no puedo creer es que a usted con ese
>
> genio tan hijueputa alguien se la haya comido dos
> veces...............



dos parejitas se casaron y se fueron de luna de miel .

al volver se encuentran las dos mujeres y se preguntan como te fue en tu luna de miel? y dice la una: el granuja ese, lo primero que hizo fue ponerme a cocinar y la otra replica a vos siquiera a mi que me comió cruda

Bertha dijo...

EXCELENTE.
AHORA QUE SE IMPULSA PARA EL 6 DE MARZO, LA MARCHA POR LOS MILES DE DESAPARECIDOS Y MASACRADOS, POR LOS MILLONES DE VICTIMAS QUE ESPERAN JUSTICIA, VERDAD Y REPARACION, YA VEREMOS
SI LE DAN PERMISO A LOS TRABAJADORES DEL SECTOR PRIVADO, A LOS DEL MUNICIPIO Y DEL DEPARTAMTO, SI SALEN CON SU PANCARTOTA TAMAÑO EDIFICIO LOS DEL GRUPO DE APUESTAS "GANA", LOS DEL GEA Y SU BANCOLOMBIA, ETC, ETC.

R dijo...

Voy responder por ahora su epígrafe: en realidad la solución está en las intenciones que se pueden tener en este sentido: si los métodos de la guerrilla ( métodos psicóticos en un contexto supuestamente político )son macabros, y por lo menos desviados argumentativamente hablando---- entiéndase: el secuestro y la violencia NO ES, no son, un modo participativo, ni un modo conceptual válido en ninguna esfera-----, y si por ello, a no ser que se dude de eso también, merecen ser castigados por LA LEY ( y ojo a la interesante connotación que tiene la ley en psicoanálisis: la ley es lo contrario a la sicosis ), entonces la solución al conflicto corre por parte de aquellos que tienen en su deber hacer cumplir esa ley. Esa ley, que es una ley universal contra la pérdida de humanidad, contra la deshumanización armada, debe objetivarse agresivamente: las cadenas, es decir el brazo armado e infame de las distorsiones argumentativas del terrorismo de izquierda--OPIO DE ASESINOS-- acabarán o se romperán sólo cuando el culpable pague su pena; cuando el culpable comparezca ante el tribunal del SENTIDO COMÚN INTERNACIONAL--- cosa que debería existir llamándose asi´---; sinceramente, y acá me alegraría coincidir con la sabiduría de la gente más sencilla, creo que esas cadenas se van a romper cuando ingresen a un manicomio a las fuerzas armadas revolucio--nadas ( por la nada, el vacío, el nihilismo político que implican ), o cuando se los bajen a tiros. así de simple. Al asesino hay que asesinarlo. les recomiendo que se vean dos películas relativamente recientes, que son dos incómodos poemas sobre la necesidad de la venganza cuando esta ya no puede hacerse esperar un segundo más: HOSTEL es la primera ( esa película la deberían pasar completica todos los días después del noticiero, o antes, o envés del noticiero ); la segunda la volví a ver anoche: CURANDERO. No es casual que el guionista de la segunda sea amigo entrañable del productor de la primera. ahy que vrlas para entender cuándo el mal necesita ser extirpado rápidamente. ¿ o es que el mal no existe ? Los guerrilleros son malos, sí, como diría cuaquier niño de 14 años. la violencia es psico´tica, y la psicosis hay que tratarla profesionarmente, en ese sentido, o coger a tiros al psicótico si se pone muy peligroso. En colombia, y no en mis aposentos de académico o músico, y por supuesto no en un escenario lleno de amor y de sonido y de armonía, en Colombia y en lo que tiene que ver con la situación de malversaciión conceptual que vivimos, ese es mi Freud de bolsillo. Freud hablaba de una terapéutica radical; yo hablo, yo que estudio psicoanálisis pero no soy psicólogo--afortunadamente, pues no debo sentirme colega del imbécil comisionado para nad ( p )a ( z ) --- hablaría, académicamente, de una hermenéutica. deberíamos hablar de una balacera radical y terapéutica contra el asesino, contra el orate que se pone demasiado peligroso. ¿ o es que también los imbéciles van a querer aplicar al sidoso de faucault, como si la locura ( en este caso política ) no existiera, y entonces vamos a seguir dialogando tres siglos con criminales que perdieron la capacidad de argumentar, y en general su relación estructural con la realidad ? Al esconderse en las profundidasdes canallas de la selva los guerrilleros se están comportando como el esquizofrénico francotirador que se esconde tras un pararrayos luego de disparar . ¿quisiéramos ser gobernados por francotiradores ?Por eso nadie cree en la violencia de izquierda.... en el opio de asesinos.


P ( iedad cór ) D ( oba ): está muy equivocada, y yo le recomendaría que dejara a un lado esa feminidad de tercera categoría ( con esto me refiero concretamente a querer hacernos creer que una marcha iracunda pero bienitencionada no tiene el derecho de ser una marcha del odio, pero del ODIO contra las cosas que están negando la vida). Feminidad de tercera categoría, tan impresionante y malversada como la de pillas como virginia vallejo. que vivan las mujeres buenas, no las amantes de los criminales...

R.

Alma Montoya dijo...

Gracias!!!!!

Excelente por todo.!!!!!!!

Lo estamos leyendo, lo estamos discutiendo, compartiendo en grupo.

Gracias,
Alma Montoya

Anónimo dijo...

POR LOS DESAPARECIDOS
POR LOS DESPLAZADOS
POR LOS MASACRADOS
POR LOS EJECUTADOS

En Colombia han sido desplazadas cerca de cuatro millones de personas, en su mayoría por los grupos paramilitares. Estos grupos, solos o en conjunto con miembros de las fuerzas militares, han desaparecido al menos a 15.000 compatriotas y los han enterrado en más de 3.000 fosas comunes o han arrojado sus cadáveres a los ríos; han asesinado a más de 1.700 indígenas, 2.550 sindicalistas, y cerca de 5.000 miembros de la Unión Patriótica. Regularmente torturan a sus víctimas antes de matarlas. Entre 1982 y 2005 los paramilitares perpetraron más de 3.500 masacres, y robaron más de seis millones de hectáreas de tierra. Desde 2002, después de su "desmovilización", han asesinado 600 personas cada año. Llegaron a controlar el 35% del Parlamento. Desde 2002 hasta hoy, miembros del Ejército Nacional han cometido más de 950 ejecuciones, la mayoría presentadas como "positivos". Tan solo en enero de 2008, los paramilitares cometieron 2 masacres, 9 desapariciones forzadas, 8 homicidios, y el Ejército ha cometido 16 ejecuciones extrajudiciales.

En Colombia, agentes del Estado y paramilitares violan los derechos humanos y el derecho humanitario. Muchos grupos paramilitares no se han desmovilizado. Ahora se hacen llamar Águilas Negras. Muchos parapolíticos están en cargos públicos y diplomáticos.

Usted marchó el 4 de febrero. ¿Acompañará el 6 de marzo a las víctimas de los paramilitares, los parapolíticos y los agentes del Estado? Nunca más fosas comunes. Nunca más desplazamientos forzados. Nunca más paramilitares. Nunca más parapolíticos. Nunca más crímenes de Estado.

El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado
convoca:
6 DE MARZO DE 2008

Homenaje nacional a las víctimas del paramilitarismo, la parapolítica
y los crímenes de Estado

Anónimo dijo...

Madre de Betancourt pide al Papa orar para que cesen operativos militares en Colombia

Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata a la presidencia colombiana Ingrid Betancourt, en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde 2002, pidió este miércoles al Papa Benedicto XVI oraciones por la vida de su hija y de todos los retenidos, así como para que cesen las operaciones militares de rescate que continúa autorizando el Gobierno colombiano.

Esther Julia Mendevil dijo...

Apreciado Rafael, que bueno uno negociación entre las Farc y el gobierno para liberar a todos los secuestrados. Creo que las Farc están mal política y militarmente, y creo que Uribe V. va a quedar mal parado con un presidente USA demócrata y un congreso democrata.

Esther Julia Mendevil

Anónimo dijo...

QUE CHICHARRON ES CHÁVEZ? SI SE ACABAN LAS FARC SEGUIREMOS EN GUERRA CON VENEZUELA? LOS GRINGOS CON TAL DE QUITARLE EL PETROLEO A LOS CHAMOS SE ALIA CON COLOMBIA.

Anónimo dijo...

Ah, se dan cuenta, lo que Uribe, RCN y los empresarios blanqueados como GANA tenían era una estrategia para lanzar el candidato a su tercer periodo.

La marcha la montaron ellos y ahora se la quieren hacer creer que fue una iniciativa de los jóvenes.

Se ha canalizado el dolor para hacer política, para elegir otra vez como presidente al parapolítico.

Yolanda Pulecio dijo...

NO EN NUESTRO NOMBRE, NI EN EL NOMBRE DE LOS NUESTROS.



Nosotras y nosotros, familiares y dolientes de nuestros seres queridos que han perdido su vida o su libertad en manos de las FARC, que hemos arrastrado el dolor en la indiferencia general, que hemos sufrido la prepotencia y la inhumana rigidez de los verdugos, que hemos soportado la inflexibilidad del presidente Alvaro Uribe Vélez y el ser humillados por el gobierno colombiano.



Nosotros y nosotras recibimos con alegría el anuncio de la liberación de Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán, agradecemos una vez más la disposición del gobierno de Venezuela para recibirlos y, esperamos el compromiso público del gobierno colombiano para garantizar que no habrá
operativos militares que expongan sus vidas.



Nosotras y nosotros, queremos agradecer la espontánea y generosa solidaridad de millones de jóvenes, hombres y mujeres, que impactados por el agonizante testimonio de los sufrimientos sin fin de nuestros seres queridos están dispuestos a movilizarse este lunes.



Nosotras y nosotros, las madres, los padres, las hijas, los hijos, hermanas y hermanos de los civiles, militares y policías cautivos, de aquellos que han perecido anhelando su libertad, les llamamos a que dicha movilización, se convierta en un llamado a la paz de Colombia, en repudio a los crímenes de todos los actores armados, pero sobre todo a la imperiosa e improrrogable necesidad de un acuerdo humanitario que posibilite la liberación de los
nuestros.



Si no es así, les rogamos a los corazones generosos que no marchen. No en todo caso en nuestro nombre, ni en nombre de los nuestros. No queremos más polarización, no queremos más violencia, no queremos más operaciones militares para rescatar a los nuestros, ni para cercar a los captores y cautivos que los exponen a la muerte inminente.



Nosotras y nosotros, queremos reivindicar los esfuerzos genuinos de todos aquellos y aquellas, que se han movilizado y se movilizan en Colombia o allende las fronteras por la liberación de los nuestros. Nosotras y nosotros agradecemos las gestiones de los gobiernos de Francia, de Suiza, de España, de la Iglesia católica y, llamamos a que contribuyan a la reconciliación entre los gobiernos de Venezuela y Colombia, somos pueblos hermanos. El presidente Chávez puede aportar no solo a la liberación de los nuestros,
pero puede contribuir de manera decisiva a la paz de Colombia.



Queremos también agradecer a Piedad Córdoba, quien desde su experiencia por haber sufrido en carne propia el secuestro, por su condición de mujer y liderazgo político a favor de los derechos humanos de todos y todas, porque se ha jugado su libertad y su vida por la defensa de la dignidad del ser humano, hoy es estigmatizada, perseguida, ofendida, agredida por almas equivocadas o manipuladas a favor del silencio o del exterminio.



Les pedimos que no se movilicen hoy o en todo caso no en nuestro nombre ni el nombre de los nuestros si lo van a hacer a favor de la polarizacion y de
la guerra.



Hoy que se levantan sentimientos patrióticos profundos, les llamamos a todas y todos ustedes para que invoquen como sentido de patria, el amor y el respeto al ser humano de todas las colombianas y colombianos, no debemos seguirnos hiriendo, ni matando entre nosotros.



Queremos la paz, pero no la paz de los sepulcros, queremos la justicia pero que sea aquella que defiende por igual al humilde o al poderoso, queremos rescatar ugentemente a los nuestros pero que nadie con un mínimo sentido de la inteligencia y del pudor social, contribuya de manera equívoca a la muerte de nuestros seres queridos.



Si no lo entienden así, les rogamos que no marchen, en todo caso no en nuestro nombre ni en nombre de los nuestros.



Yolanda Pulecio

Astrid Betancourt

Luis Fernando Afanador dijo...

Los Uribistas ya cobraron la marcha

No esperaron unas semanitas. No esperaron una embarrada de Chávez o las Farc -que no fallan-. No. El partido de la U y otros furibundos seguidores de Uribe ayer mismo propusieron que se inicien los tramites legales para la segunda reelección y que éste diga que sí de una vez por todas. Están pasando la cuenta de cobro de la multitudinaria marcha del 4 de febrero en contra de las Farc como un apoyo masivo al presidente. Están endosando a su favor un cheque girado al portador por una suma millonaria. Y no lo cruzaron ni lo consignaron en su cuenta de ahorros. Fueron directamente al banco y ¡cobraron por ventanilla! Me limito al comentario de Fabio Echeverri: "un error monstruoso".
Por Luis Fernando Afanador

Anónimo dijo...

Marzo 6 a la calle:

6M

Simone Bruno dijo...

Claves para entender la marcha del 4 de febrero
Simone Bruno

Bogotá

La marcha del 4 de Febrero ha sido, como se podía
imaginar, un éxito contundente en cuanto a
participación.

Los reportes hablan de 1 millón de personas solo en
Bogotá.

La gente ha marchado en más de 50 ciudades colombianas
y otras 130 en todo el mundo.

La atmósfera ha sido muy tranquila y por la calle han
desfilado personas de todos los extractos sociales,
desde los ricos de los barrios bien hasta los
habitantes de las áreas más degradadas. Indudablemente
un evento histórico, a tal punto que se la considera
como una de las más grandes marchas de la historia del
país. No se ha verificado ningún problema de orden
público. La consigna de la marcha era: “No mas FARC,
no más secuestro”, pero mucha gente desfilaba también
con pancartas en contra de los otros actores armados y
en favor del acuerdo humanitario.

Uno pocas centenares de personas han acompañado a los
familiares de los secuestrados que han decidido no
marchar y organizar una liturgia en la Iglesia del
Voto Nacional. Los han acompañados, entre otros, el
alcalde Samuel Moreno, el ex presidente Samper y ex
alcalde Lucho Garzón.

Ha sido un día de fiesta cívica inusual en Colombia,
que se ha unido por la paz. Este insólito evento, por
realizarse en un país que generalmente no se expresa
masivamente en las calles, no obstante ser uno de los
más conflictivos del planeta, puede tener por lo menos
3 claves de lectura: el rechazo, la manipulación y la
expropiación del dolor.

El rechazo

Si como dice Von Clausewitz, uno de los más
reconocidos estudiosos de la historia militar y de la
filosofía bélica: "la guerra es la continuación de la
política por otros medios", en Colombia es verdad su
inversión que por primero hizo el filósofo Foucault:
“La política es la continuación de la guerra por otros
medios”. El colombiano es un conflicto que todo lo
incluye y todo lo justifica.
Ya son 6 las generaciones que han nacido y se han
criado en el contexto de la guerra y han tenido que
acostumbrarse a magnicidios, violencia,
desapariciones, desplazamiento y secuestro. La falta
de un “post-conflicto” por 60 años ha hecho que los
colombianos no hayan podido “vomitar sus muertos”,
como lo sugirió el premio Nobel José Saramago en un
reciente viaje al país, o sea no hayan podido
analizarse, en una situación pacificada, para aprender
de sus errores y no volver a repetirlos.

Un conflicto tan largo tiene pocas referencias en los
tiempos modernos como para poder comparar y analizar
los efectos sociales sobre la población.

Pero un conflicto tan largo demuestra también, que
existe, en las clases dominantes, una incapacidad,
cuando no una falta de voluntad, para poner fin al
conflicto. Cosa que contrasta fuertemente con las
ganas y la ilusión de vivir en un “país normal” de la
mayoría de la población. Esto es posible porque
Colombia es un país quebrado: por una parte las
ciudades volcadas hacia la modernidad, el lujo, y
hacia modelos económicos globalizados, y por otra
parte, el campo, las áreas rurales, atrasadas y
ahogadas en la guerra y la violencia.

Unos de los pocos hechos que lleva el conflicto a las
clases medio altas de las ciudades es el secuestro.
Los actores armados trasladan físicamente a políticos
y a gente común en medio de la selva y de la guerra,
creando un cordón umbilical que une las dos partes de
esta Colombia rota por la violencia.

En este escenario, la marcha del 4 de febrero,
organizada por un grupo de la red Facebook, es una
novedad, una de las pocas ocasiones en las cuales la
población sale a la calle en forma masiva.

Los colombianos han interiorizado la impotencia y el
dolor por su país, y se esfuerzan por borrar el
conflicto de su mente.

Por esto, la fuerte reacción frente a las inhumanas
condiciones de los rehenes en manos de las FARC es
positiva y podría marcar un despertar de la sociedad.
Es un raro momento de espontáneo y genuino rechazo a
la violencia que vive el país.

Pero es un rechazo a un conflicto que la gente no
conoce. La mayoría de los colombianos ignora las
formas, los números de la violencia de su país y la
naturaleza de los actores en armas. No existe una
sociedad civil organizada y consciente que haga un
llamado a una multitudinaria marcha de rechazo,
existen poderes fuertes que aprovechan este espontáneo
sentimiento para encaminarlo hacia sus intereses.

La manipulación

El presidente Uribe llegó al poder en el 2002 después
de 4 años de un infructuosos e interminable proceso de
paz. Un proceso nacido con gran expectativa,
transformado en un engaño y enterrado indudablemente
como consecuencia de los hechos del 11/9/2001. Las
elites colombianas se convencieron que, en el nuevo
escenario internacional, era posible derrotar
militarmente a la guerrilla, evitando un ajuste social
que inevitablemente hubiera conllevado un acuerdo de
paz con el grupo guerrillero.

Uribe niega la existencia de un conflicto, trasforma a
los actores armados de políticos a simples
terroristas, y hace de la opción armada la única
solución.

Construye un discurso político en donde todo tiene
sentido y se justifica en cuanto existe un enemigo
terrorista que se tiene que aniquilar, a continuación
vienen los planes militares, las batallas se
intensifican y la victoria final parece siempre
cuestión de días.

Sin embargo, esta postura no permite soluciones
negociadas y no prevé terceras posiciones. Existen
solo uribistas o guerrilleros. Pero, sin un enemigo,
el beligerante presidente podría retirase junto con su
gobierno; sin un conflicto, el ejército colombiano
tendría que renunciar a las enormes cantidades de
ayudas de los EE.UU. que asciende al 6.5% del PIB y a
su poder casi ilimitado sobre la población civil.

La realidad es que la paz no la quiere nadie en el
gobierno y en las elites colombianas. Mientras que hay
guerra hay negocio.

Uribe se transforma en el bien absoluto contrapuesto a
la guerrilla que se vuelve simple terrorismo y
encarnación del mal. El conflicto armado se banaliza y
el paramilitarismo se tiende a justificar como un mal
menor frente al horror de las FARC.

Para poder sustentar este discurso, el presidente hace
una utilización masiva de los medios de comunicación
complacientes. La mayoría de los colombianos que vive
el día a día ni se entera de lo que está sucediendo
fuera de las pantallas de la TV. La visión oficial del
conflicto armado se vuelve la única realidad, la
guerrilla y sus crímenes el único enemigo.

Klaudia Girón, profesora de Psicología de la
Universidad Javeriana comenta: “De este escenario se
desprende que a partir de esa imagen desfigurada del
conflicto, se ha ido configurando un país cada vez más
desinformado y aterrorizado[…] La mayoría de la gente
ni sabe, ni quiere saber las atrocidades que comete el
Estado o los paramilitares.”

Así que cuando los colombianos bajan a la calle a
marchar, lo hacen en contra del único enemigo que
conocen. Consecuentemente humillan a las víctimas de
los otros actores y legitiman el proyecto beligerante
del presidente.

Es claro que el Gobierno quiere aprovecharse de la
jornada para afianzar su imagen como el principal
referente anti-FARC en el país, y por esa vía abrirle
paso a una eventual segunda reelección presidencial.

Lo demuestra , por ejemplo, el hecho que el Ministerio
de Defensa, Juan Manuel Santos, obligue a salir a la
calle a su empleados, o que la secretaria y el
Ministerio de Educación apoyen la marcha pagando el
día a los profesores que lleven a sus alumnos a
marchar. Vale la pena acordarse que estas mismas
entidades y el gobierno tacharon de terroristas a los
estudiantes y profesores que hace pocos meses
marcharon en protesta frente a los recortes económicos
a la educación.

Esto ha venido generando un debate muy fuerte en la
sociedad colombiana, entre quienes quisieran marchar
contra todas las violencias y todos los actores
armados y quienes, como los jóvenes organizadores,
desconocen la existencia de violencias superiores u
otras y confunden a los críticos de su iniciativa
(víctimas, organizaciones sociales e izquierdas) con
amigos de las FARC.

Analizando este debate, muchos analistas consideran
que hay una polarización en el país, probablemente se
confunde una exasperación de los ánimos y una
creciente intolerancia con una polarización. Pero no
existe una verdadera división, al contrario, lo que se
pretende es un animismo ideológico, una
homogeneización del pensamiento, la creación de un
enemigo único y de una sola verdad, que tiende a
cancelar y desconocer la historia y a eliminar a
quienes tengan ideas diferentes, como los mismos
familiares de los rehenes de las FARC.

John Stuart Miller lo expresaba así: “El mal realmente
temible no es la lucha violenta entre las diferentes
partes de la verdad, sino la tranquila supresión de
una mitad de la verdad; siempre hay esperanza cuando
las gentes están forzadas a oír a las dos partes,
cuando tan solo oyen a una es cuando los errores se
convierten en prejuicios”.

Es por esto que un marcha espontánea y positiva de
rechazo a un crimen, objetivamente abyecto, y de una
organización ahistórica que ha perdido el contacto con
la realidad y la población, puede terminar apoyando la
violencia en Colombia, alejando la paz y promoviendo
un proceso de inculpación de las víctimas de los otros
actores armados y de los defensores de los derechos
humanos. Porque, como demuestran las agresiones a la
senadora Piedad Córdoba, partidaria de una salida
negociada al conflicto y autora intelectual de la
liberación de Clara Rojas y Consuelo de Perdomo,
quienes sostienen opiniones impopulares, están
expuestos a calumnias.

Iván Cepeda, presidente del Movimiento Nacional de
Víctimas de Crímenes de Estado, comenta así la marcha:
“La convocatoria que se realiza contra una forma de
violencia excluye otras lógicas y se podría decir que
hay dos tipos de víctimas: las del secuestro y las de
la guerrilla, y otras que han pasado a ser víctimas
inexistentes”.

Expropiación del dolor

Cuando los organizadores se niegan marchar contra
todas las violencias y deciden marchar solo contra las
FARC, desconocen a las víctimas de los otros actores
armados y las vuelven invisibles. Se reconoce la
atrocidad que viven los más de 700 secuestrados en
mano de las FARC, pero se suprime la realidad de un
país destrozado por las violencias paramilitar y
estatal; peor aun, estas se legitiman. Prueba de ello,
es que los jefes paramilitares respaldaron, en un
comunicado, la marcha del 4 de febrero.

En Colombia 120.000 personas, según cifras de la
Comisión Nacional de Reconciliación y Reparación
(CNRR), se han identificado como víctimas del
paramilitarismo ante la Unidad de Justicia y Paz de la
Fiscalía General de la Nación. Se piensa que los
desaparecidos a manos de los paramilitares de las AUC
(Autodefensas Unidas de Colombia) podrían llegar a
14.000. ¡Las AUC no tienen rehenes, llenan fosas
comunes!

El ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso se atribuyó
la culpa de 112 masacres con un total de 1370
víctimas. Su amigo, alias Don Berna, reveló la
ubicación de 300 víctimas de su estrategia de terror,
enterrados en 11 fosas comunes.

Hasta el diciembre del 2007 se encontraron 935 fosas
comunes.

Solo el jefe paramilitar Éver Velosa, alias H.H., un
mando medio, admitió en Medellín su responsabilidad en
1200 homicidios cometidos en un año y medio: “había
noches que matábamos hasta 20”, declaró frente a los
familiares de las víctimas que concurrieron para saber
el destino de sus seres queridos desaparecidos hace
años.

El jefe paramilitar Jorge 40, aceptó su
responsabilidad en varias masacres en el norte del
país en donde declaró haber asesinado a un centenar de
pobladores, incluida la masacre de Ciénega Grande,
Santa Marta, en donde fueron ejecutados más de 60
pescadores en el año 2000. Su estructura es
responsable de 768 desapariciones y se le atribuyen
200 masacres.

El alias Alemán indicó la ubicación de 50 cuerpos en
fosas comunes y confesó más de 100 crímenes.

Hasta hoy se han escuchado solo a 63 paras que
rindieron una confesión voluntaria de unos 2914 paras
encausados. Esto puede dar una idea de lo que ha sido
el terror paramilitar en Colombia.

Con las AUC, el gobierno Uribe ha adelantado un
proceso de paz muy cuestionado, en este marco, una
sentencia de la Corte Suprema de Justicia ha declarado
que no se puede aplicar el crimen de “sedición” a los
integrantes de las AUC, porque no se levantaron en
contra del Estado, sino a su favor.

Efectivamente, más de 60 congresistas y políticos
uribista están involucrados en el escándalo conocido
como la “parapolítica” y se los acusa de haber
financiado y creado grupos paramilitares. Entre estos
se encuentra el primo del Presidente, Mario Uribe.

Hablando solo del 2008, entre el 31 de diciembre y el
14 de enero, el Movimiento de Víctimas de Crímenes de
Estado (MOVICE), reportó que presuntos paramilitares
de ultraderecha han asesinado a 12 personas, han
desaparecido a nueve, han obligado a 120 a desplazarse
y han herido a otras tres.

“Pareciera que esas víctimas son inexistentes”,
escribió Iván Cepeda Castro, en una carta al
presidente Álvaro Uribe. “Ni los gremios
empresariales, ni la Iglesia ni los alcaldes, ni los
gobernadores, ni los grandes medios de comunicación
convocan a marchas de rechazo ciudadano ante esos
crímenes”, agregó, en referencia a la manifestación
del 4 de febrero.

En la carta, Cepeda continúa: “¿Cuándo se pronunciará
Usted sobre los crímenes contra la humanidad que
siguen cometiendo los grupos paramilitares? ¿Cuándo
hará una alocución solemne para condenar las
desapariciones forzadas masivas que han llevado a
miles de compatriotas a fosas comunes y cementerios
clandestinos?”.

Hablando del ejército colombiano, los últimos informes
del Centro de Investigación y Educación Popular
(CINEP), seguramente el banco de datos más importante
sobre el conflicto colombiano, hablan de una realidad
escalofriante.

En el último semestre del 2006, las violaciones graves
al derecho humanitario internacional, DIH,
(desaparición, homicidio extrajudicial, tortura, entre
otros) son de responsabilidad, en el 66%, de la fuerza
pública, en el 24% de los paramilitares
(desmovilizados, según el gobierno) y solo el 4% de
las guerrillas. En el primer semestre, los datos
indican que el 44% fueron cometidos por actores
estatales, el 35.5% por los paras y el 12% por las
guerrillas. Como siempre, cuando baja la violencia
paramilitar sube la del Estado y viceversa.

En 2007 las cosas no cambian mucho. La fuerza pública
es responsable de 385 violaciones graves del DIH,
otros actores del Estado de 62, los paras de 325, las
guerrillas de 22.

¿Cómo se puede marchar contra los crímenes de la
guerrilla sin marchar contra los crímenes del Estado y
de los paramilitares? ¿Cómo puede el Estado colombiano
llamar a alguien terrorista sin antes apelar a sí
mismo de la misma manera?

La marcha del 4 de febrero expropia a todas la
victimas del conflicto de su dolor. No es casual que
ninguna organización de víctimas, o de derechos
humanos la haya apoyado.

- Simone Bruno es periodista italiano

La Campanita dijo...

¿Se prepara una guerra contra Venezuela?

Comprando aviones Kfir que no han servido para el combate contra la guerrilla. Consiguiendo la diferencia aérea.

Ummmm?

Le vamos a pagar a USA los favores recibidos con el Plan Colombia. Será que Bush le deja la guerra a su sucesor.

Ummmm?


La campanita

AB dijo...

Sabes que soy fiel seguidora delyesquero, aunque a veces lo leo tardíamente.

Gracias, muy bueno

AB

Lorenzo dijo...

Señores
"EL YESQUERO"

Atentamente: Rafael Rincón Patiño

Gracias por el envío de su interesante y oportuno comentario acerca de la manipulación hecha por el presidente Uribe a la marcha del pasado cuatro (4) de Febrero la cual desde su convocatoria se notaba las intenciones politiqueras, reeleccionistas y parcializadas, para autoproclamarse el único salvador de este país, provocando la hecatombe que ya había anunciado tiempo atrás.

Con este comentario me trata de calmar la desilusión que me causó al ver llenas las calles y plazas de nuestro país gritando no contra la guerra y clamando la paz sino agitando el odio solo a unos actores del conflicto y ocultando en su totalidad los demás actores.

Espero que para la próxima marcha del cuatro o seis de Marzo contra las masacres, los descuartizamientos, las fosas comunes, los desplazamientos forzados, las desapariciones forzadas, la impunidad y la corrupción, los medios de comunicación hagan el mismo despliegue publicitario que hicieron para el pasado cuatro de Febrero.
Lorenzo Suarez

Sonia Carolina Orjuela Osorio dijo...

Por favor no hableis por todos los colombianos, ni confundais al pueblo con el resultado de la marcha. Debeis saber que muchos de los que marcharon fueron niños de colegios y empleaditos de empresas públicas y privadas obligados por sus jefes uribistas. Ojalá abrais los ojos porque estais dando oportunidad y fuerza a los paramilitares con tales actitudes ultraderechistas y arrodilladas al imperio yanqui.
los invito a leer el presente artículo que reune el pensamiento de muchos de los colombianos que tuvimos que salir del país por causas ajenas a nosotros: