14 de abril de 2008

el yesQuero nro. 191

Juegos Olímpicos y Derechos Humanos
(JJ. OO. y DD. HH.)


Por
Rafael Rincón Patiño*

"El poder y el dinero no bastan para hacer una Olimpíada, hace falta perseverancia, paciencia y tolerancia. Hace falta sobre todo una concepción elevada y serena del doble papel al que puede y debe aspirar el deporte en el seno de las grandes democracias modernas: papel de equilibrio humano heredado del atletismo antiguo, papel de educador social heredado de los caballeros medievales. No tenemos que fijarnos únicamente en el gimnasio de Olimpia, Señores, sino también en los torneos de la Edad Media, demasiado olvidados y desconocidos y cuyo único error consistió en ir más allá de lo razonable en el culto elegante del honor, del estoicismo y de la generosidad".

Pierre de Coubertin (Francia)
Presidente del C.O.I. de 1896 a 1916 y de 1919 a 1925


La antorcha olímpica llegará a Pekín después de haber sido chiflada en Londres y en París. Los Juegos Olímpicos, JJ OO, a realizarse en agosto (8-24) en China sufren un boicot en diferentes países del mundo occidental por el reprobable estado de los derechos humanos, DD. HH., en China y de manera particular por la opresión que padece la región autónoma de Tibet. También es repudiada la conexión de China con el régimen de Sudán que permite la masacre y el desplazamiento de miles de personas en la región de Darfur.

El deporte olímpico era un asunto glorioso, estaba más allá del bien y del mal, una materia reservada a la deliberación de los dioses. Parecía que política y deporte olímpico nada tenían que ver. El espíritu olímpico era intocable. Incluso se expidió una norma que prohíbe la politización de los olímpicos: “No está permitido ningún tipo de manifestación o propaganda política, religiosa o racial en ningún sitio olímpico, sede u otra áreas” (Regla 51, subsección 3 de la Carta Olímpica).

Pero, la globalización de los DD. HH. y de la justicia ha estado incidiendo en el principio de no politización de los JJ. OO. China, como muchos de los Estados cuestionados por la situación de DD. HH., corre a descalificar a las organizaciones y a los Estados acusándolos de intromisión en sus asuntos internos. Pero, no duda en expedir su primer informe mundial de DD. HH. en donde acusa a EE. UU. y a sus adversarios políticos de ser los principales violadores de DD. HH.



En la antigüedad la costumbre era interrumpir las guerras para desarrollar las olimpiadas, pero hoy hay quienes quieren interrumpir las olimpiadas para iniciar o continuar las guerras o, por lo menos, para aprovecharlas para la publicidad de sus causas.

Una de las causas esgrimidas en la politización de los olímpicos es la situación de DD. HH. En 1976 varios países africanos pidieron la exclusión de Nueva Zelanda por haber jugado un partido de rugby con Sudáfrica (1975), país que practicaba el racismo (apartheid).

En los JJ. OO. de Alemania, Munich 1972, ocurrió la injerencia más nefasta, conocida como “septiembre negro”, cuando un grupo de fedayines palestinos tomó como rehenes a 11 deportistas israelitas para exigir la libertad de los presos palestinos y ante la negativa y el fallido intento de rescate fueron inmolados los deportistas. El deporte olímpico quedó enlutado y desde entonces, salió del compartimiento aséptico a que había estado sometido. Esa acción mereció todo el repudio mundial, pero desató, también, condenables acciones de represalia por parte del Estado de Israel.

China tiene hoy uno de los peores récords en derechos humanos. Amnistía Internacional, AI, ha dicho en su último informe que China no juega a los DD. HH. En China es evidente la violación del derecho a la libertad de expresión, la persecución a los defensores de derechos humanos y la opresión a la región autónoma de Tibet.

China es un país líder en ciberpolicías, cuenta con cincuenta mil policías cibernéticos que controlan la red y practican la censura. China tiene instaurada la pena de muerte para 68 tipos penales.

El Dalai Lama, principal opositor moral y político de China, pide no boicotear los JJ. OO. de Pekín, pero aprovecha para llamar la atención sobre la opresión de Tibet y sobre la precaria situación de DD. HH. en su país.

El Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, manifestó que no asistirá a la inauguración de los JJ. OO. de Pekín, Nicolás Sarkozy ha condicionado su asistencia al mejoramiento de la situación de DD. HH., Stiven Spielberg renunció a ser el director artístico de los JJ. OO. por el apoyo que China brinda al régimen de Sudan, en dónde miles de personas son asesinadas y desplazadas en la región de Darfur y la antorcha olímpica ha sido silbada en París, Londres y San Francisco por manifestantes que se oponen a las violaciones a los DD. HH.

Los DD. HH. y el deporte olímpico han dejado su neutralidad y se han convertido en alfiles del ajedrez político.

Los candidatos demócratas a la presidencia de EE. UU. piden al Gobierno de Bush que condicione su asistencia a la inauguración. El Gobierno de EE. UU. asistirá a pesar del ominoso registro de violaciones a los derechos humanos. Afirma el presidente Bush que de todos modos hablará con su homólogo Hu Jintao para que juegue un mejor papel en Darfur.

Otros Estados temen perder sus mercados. Por ejemplo, los países escandinavos, tan activos en unas causas de DD. HH. en América Latina, se inhiben para actuar políticamente frente a China; no arriesgan a perder las divisas que provienen de la venta del salmón en el mercado asiático, primero está la salud de su balanza comercial que la solidaridad con Darfur o con Tibet.

En fin la inevitable politización de los JJ. OO. desnuda también la hipocresía internacional en el discurso de los DD. HH.


* Director de háBeas Corpus, Oficina de Derechos y Gobernabilidad.


Medellín, 15 de abril de 2008

10 comentarios:

Juanita dijo...

Hola Dr. Rafael, gracias por sus envíos. Cosa similar pasa con el tema TLC y DDHH.

Pura hipocresía de los democratas.

Cordialmente,

Juanita

Jorge dijo...

Hola rafael buenas noches .......motivante y profundo tu análisis
gracias por tu mensaje

jorge

La campanita dijo...

Es que los chinos son muy olímpicos para todo, cero calidad y cero derechos humanos.

Laura dijo...

La culpa es del Comité Olímpico Internacional. Ellos le dieron la sede a un país que está inundado de esclavos.

Claro, que si nos ponemos a buscar un país para hacer los olímpicos no lo encontramos.

En la luna.

Jorge León S. dijo...

Sr. Rincón me debe un artículo sobre Fidel Castro. La libertad de prensa en Cuba no existe.

Y si le queda tiempo otro sobre Chávez.

Jorge León S.

J dijo...

NO HAY NADA SAGRADO, NO HAY NADA OLÍMPICO, EL SER HUMANO PUEDE TOCAR TODO. ES IMPOSIBLE QUE ALGUNA MATERIA ESCAPE A LA POLÍTICA, O A LA FIOLOSOFÍA, O A LA GUERRA.

GRACIAS

J

R dijo...

Me gustó tu escrito sobre los JJOO y los DDHH. Pude entender una parte del origen de los disturbios recientes en China y los desplantes o boicots a la Llama Olímpica. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

visite: www.desalambrando.col.nu Una mirada política alternativa

caballodetroya dijo...

Rafaél: Gracias por este espacio. La estrategia del "Caballo de Troya" es la oportunidad de introducir, en medio del descomunal complot mediatico, una dosis de reflexión y opinión libre. Gracias por el valor de servir de punta de lanza para tantos inconformes silenciosos. Romper la costra de la indiferencia permitirá que la verdad emane y redima cada vez a más personas.
Me gustaría que leyera algo de lo que escribo. Cómo puedo enviarselo directamente?

caballodetroya dijo...

Rafaél: Gracias por este espacio. La estrategia del "Caballo de Troya" es la oportunidad de introducir, en medio del descomunal complot mediatico, una dosis de reflexión y opinión libre. Gracias por el valor de servir de punta de lanza para tantos inconformes silenciosos. Romper la costra de la indiferencia permitirá que la verdad emane y redima cada vez a más personas.
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