31 de marzo de 2008

el yesQuero nro. 189

Sicarios del aire

Por
Rafael Rincón Patiño*

Después de la ejecución de Saddam Hussein (30/12/2006) el entonces primer ministro italiano Romano Prodi inició una campaña en Naciones Unidas para prohibir en todo el mundo la pena de muerte. Las imágenes de Hussein en la horca conmocionaron al mundo.

El 18 de diciembre de 2007 la Asamblea General de la ONU aprobó una Resolución, suscrita por 104 Estados mediante la cual se convoca a una moratoria mundial del uso de la pena de muerte. La Resolución fue votada a favor por 104 Estados, entre ellos Colombia, Ecuador, Venezuela, México e Israel —votaron en contra de la moratoria 54 Estados, entre ellos Estados Unidos, China e Iraq; y se abstuvieron 29, entre ellos Cuba, Tanzania y Vietnam—.

Hoy en el mundo 133 países tienen prohibida legalmente o en la práctica la pena de muerte. La Resolución sobre la moratoria de la pena capital insta a los Estados a abolir la pena de muerte o a reducir su aplicación y a quienes la eliminaron a que no la reintroduzcan.

Colombia no tiene formalmente pena de muerte desde 1910: La última persona ejecutada fue el poeta chocoano Manuel Saturnino Valencia, quien fue fusilado bajo el cargo de pirómano el 7 de mayo de 1907.

La abolición de la pena de muerte es considerada un desarrollo de la humanidad, un avance de la civilización, un fundamento de la democracia y un reconocimiento de la dignidad humana. El derecho a la vida es el inamovible por excelencia de la democracia y del Estado Social de Derecho.

Sin embargo, el derecho a la vida está amenazado de múltiples formas. Una de ellas, cuando el Gobierno colombiano, que se ufana con la disminución de homicidios, presta oídos sordos a las denuncias por ejecuciones extrajudiciales o cuando planea la eliminación de sus adversarios mediante alianzas con grupos paramilitares (Masacre de San José de Apartado, 20 de febrero de 2005) o cuando realiza ejecuciones por bombardeo y desde el aíre a sus adversarios políticos y militares.

La pena de muerte se aplica de manera encubierta en muchos países del mundo. Las ejecuciones sumarias, es decir aquellas penas de muerte, sin fórmula de juicio, arbitrarias o extrajudiciales son verdaderos asesinatos.

En Colombia han sido denunciadas 955 casos de ejecuciones extrajudiciales entre julio de 2002 y julio de 2007 (La Procuraduría investiga 670 casos). La modalidad más reciente y aberrante dentro de éstas ejecuciones son los llamados “falsos positivos”, en donde los victimarios son premiados por resultados falsos y mal habidos obtenidos en cuerpos y vidas de inocentes.

La más reciente legitimación de la pena de muerte es la que se hace a través de los medios de comunicación a personas consideradas por el establecimiento o por la opinión pública como terroristas. Satanizar al delincuente es una forma de llegar a la pena de muerte sin sentencia judicial (en donde existe la pena de muerte) o de imponer la pena de muerte (en donde no existe).

El Gobierno Nacional, con la anuencia del Fiscal General de la Nación, pagó una recompensa por una ejecución sumaria. Es una especie de pena de muerte animada desde el Estado que refleja la degradación moral. Degradación que consiste en pagar una recompensa millonaria a un guerrillero que asesina a su jefe y después le desmembra una mano como prueba de su crimen.

La misma muerte de Raúl Reyes es una la aplicación de una pena de muerte, ella no obedeció a una muerte en combate ni mucho menos a la aplicación de una sentencia judicial. Es una muerte planeada con precisión quirúrgica por el ministro de Defensa y las Fuerzas Militares de un guerrillero. El canciller Araújo Perdomo confiesa esta muerte cuando manifiesta que Colombia reconocerá los daños a los familiares de quienes murieron colateralmente en la Operación Fénix.

La degradación moral, la “Colombia empobrecida” de la denominada seguridad “democrática”, la del mal menor, la de el fin justifica los medios, se devela cuando sin cambiar un “articulito” de la Constitución Política (“El derecho a la vida es inviolable, no habrá pena de muerte”, Art. 11) se aplica la pena capital para saciar un dolor o para obstruir el acuerdo humanitario.

Así fue como el Presidente, su ministro de Defensa y los Generales de las Fuerzas Armadas planearon con precisión quirúrgica y con el apoyo de “inteligencia humana” la muerte de un ciudadano colombiano, y mataron 25 más de forma “colateral”.

No se conoce la sentencia judicial en la cual fue condenado Raúl Reyes, jefe guerrillero de las Farc, a pena de muerte, tampoco se conoce la sentencia judicial mediante la cual se ordenó la muerte de los cuatro estudiantes mexicanos, así fueran o no guerrilleros o simpatizantes de la guerrilla. No se conoce el acto legislativo que institucionalizó la pena de muerte. Esa “licencia para matar” es desconocida, pero ninguna de las autoridades niegan ser artífices de esa pena de muerte, al parecer actúan todos ellos siguiendo el alto índice de aceptación del Presidente.

Vale la pena preguntarse si el Gobierno saca sus “licencias”, salirse de la ley, de la popularidad, o si su popularidad surge de sus desafueros. En otras palabras, el Presidente ha llegado a imponer la pena de muerte porque es muy popular, o su popularidad surge de aplicar la pena de muerte.

Los sicarios del aire son nuevos en la confrontación colombiana. Es la primera vez que una persona es asesinada desde un avión con bombas guiadas por láser o por equipos GPS. Es un ataque que copia las ejecuciones de EE. UU. o de Israel en contra de enemigos seleccionados en Afganistán, Pakistán o Palestina.

El conflicto armado interno se ha escalado. El llamado “fin del fin contiene la estrategia de la eliminación selectiva, o ataques decapitadores.

Parece que el “fin del fin” del conflicto interno armado en Colombia será al estilo Iraq: con asesinatos aéreos, con recompensas, con torturas, con presos sin derechos, con secuestro de cadáveres, con desinformación. Es decir, será con el fin de la justicia, de los derechos humanos, del debido proceso.

La pena de muerte se aplica, en este esquema, a guerrilleros, sindicalistas, defensores de derechos humanos y para todos los que se junten con ellos. Así lo dijo el Comandante de las Fuerzas Militares Freddy Padilla de León: “Todo el que se junte con las Farc es objetivo militar”.

Las declaraciones del ministro de Defensa J. M. Santos cuando afirma que continuarán los ataques decapitadotes translucen un Programa de Gobierno de Ejecuciones Extrajudiciales (la mayúsculas son del autor). Seguirán más ejecuciones desde el aire.

Pero, ha sido el presidente Uribe V. quien ha justificado y legitimado la pena de muerte. Primero dijo que a los corruptos había que lincharlos, y no se le creía mucho, pareció una charla, pero luego dijo, desautorizando al canciller Araújo Perdomo que “no hay razón para pagar indemnizaciones por acciones legítimas contra grupos terroristas”.

Ha llegado la pena de muerte, ojalá que no sea para quedarse.

* Director de háBeas Corpus, Oficina de Derechos y Gobernabilidad.


Medellín, 31 de marzo de 2008

21 comentarios:

Anónimo dijo...

excelente articulo, sugiero tratar temas con perspectiva de genero, la mujer y la politica, violencia conflicto armado y genero
emma

Anónimo dijo...

Me parece acertado y muy aterrizado el analisis de lo que realmente esta pasando en Colombia. Es triste ver como Uribe a convertido a nuestro pais en un PARAPAIS, donde se justifican las masacres solo porque son ejecutadas por el gobierno....que pena Uribe haber votado por usted.....

Anónimo dijo...

¡Excelente artículo! Lo he reenviado a todos mis contactos, como un aporte a la concientización de esta Colombia cada vez más insensible y desalmada... Carlos Ardila González, director revista El Metro

Anónimo dijo...

ANDUEZA

Estimado amigo : espero que esta columna la lean los guerrilleros y los extremistas, tan dados a aplicar por su propia cuenta la pena de muerte, " revolucionaria", la justifican. Ojalá también la lean ciertos defensores de la dictadura de Fidel Castro.

Anónimo dijo...

Es un artículo bien redactado. Sería excelente que los terroristas de la FARC lo leyeran para que a su vez dejaran de aplicar la pena de muerte a miles de colombianos que no quieren más la absurda guerra en la que nos han involucrado. Se lamenta el autor por la pena de muerte al "ciudadano Reyes", y por qué no se lamenta de los miles y miles de personas que el "ciudadano Reyes" ha matado? Por Dios, no confundamos los hechos. El gobierno colombiano, comandado por uribe ó por quien sea, es legítimo, constituido por voto popular bajo un estado de democracia. Las Farc NO, no son insurgentes son TERRORISTAS porque sus actos así lo indican. Los colombianos tenemos el derecho a defender nuestra paz. Pero como estamos en un estado de derecho, el autor puede expresar libremente su concepto. Pero mucho cuidado, NO CREA USTED QUE NOS CONFUNDE. Por lo menos no a mí.

Anónimo dijo...

Rafael:

tienes razón a los delincuentes hay que convencerlos con confites para que se entreguen y declaren y se vayan a la cárcel. Cualquier otro medio es ilegal e inconsticional.

Saludes

Anónimo dijo...

Buenos días
Usted poque no habla nunca o hace una columna hablando de los secuestrados ellos en este momento también tiene pena de muerte que han estado tanto en la selva

Anónimo dijo...

Dr. Rincon, !Felicitaciones! Sería muy fácil defender la vida de los ángeles. Este dizque es un país católico, la vida dizque es un don de Dios, pero sin ponernos colorados aprobamos la muerte de los demás. Es el resultado de creer que en Colombia los buenos somos más, es el resultado de creer que nuestros problemas los encarna un grupo guerrillero.

Gracias por su polémico análisis.

Bertha Rodriguez
Univ. Javeriana

Anónimo dijo...

muy buen escrito, como es frecuente ya en el yesquero.
Muy pertinente su pregunta: Presidente ha llegado a imponer la pena de muerte porque es muy popular, o su popularidad surge de aplicar la pena de muerte.
O sea, por ser, y portarse como un estado mafioso, dirigido por ese "pablo patrón" que tanto se extraña en medellín???

Anónimo dijo...

Seria interesante que igualmente se hubiese escrito de manera igual cuando asesinaron a los diputados del Valle del Cauca, esta teoria brillo por su asuencia, rechacemos la violencia venga de donde venga y mas como en este caso la pena de muerte, nadie pero nadie esta legitimado para aplicarla ni justificarla

Anónimo dijo...

LA PENA DE MUERTE ES UN TEMA POLÉMICO. PERO ES CIERTO AQUI EL ESTADO APLICA LA PENA DE MUERTE. YO O ENTIENDO PORQUE UN GUERRILLERO ES UN TERRORISTA Y DESPUES DE MATAR Y CORTARLE LA MANO A OTRO YA ES UN HÉROE.

EL MONO JOJOY QUEDARA COMO UN PAPITO EL DÍA QUE LE CORTE LA MANO A TIROFIJO. QUE ETICA TAN OSCURA LAS QUE SE ESTÁ PROMOCIONANDO.

LAURA ALZATE

Anónimo dijo...

Este es un mensaje salido del corazón de uno de los tantos colombianos que, por situaciones muy similares en la mayoría de los casos, vivimos en el exterior forzadas por circunstancias ajenas a nuestra propia voluntad. Desde lejos vemos y sufrimos quizás aun más el dolor patrio.Con igual intensidad hemos vivido el cambio en Colombia en los años que lleva ALVARO URIBE en la presidencia. Vemos con alegría y optimismo el resurgir de nuestra patria, aquella que seguramente los abuelos pudieron disfrutar antes de los nefastos 40 anos de guerra civil que hemos vivido. Nos alegra saber que poco a poco y con paso firme este hombre ha retado a todos con su lucha contra los grupos TERRORISTAS FARC y ELN , contra los PARAMILITARES, el NARCOTRAFICO, el SECUESTRO y la CORRUPCION ; siendo todo s estos males relacionados unos con otros, el cáncer de nuestra sociedad.

Recuerdo que no afloraba ese espíritu patriota tanto como hoy cuando nos llega y llena con gran facilidad. Creo que aquellos que dejamos nuestra patria atrás pronto aprendimos todo aquella pasión que significa esa voz: COLOMBIA. y nos estremecemos al pronunciarla con todo el sentido patrio. Ahora, gracias a este hombre especial, sacrificado, dedicado y maravilloso, lleno de amor a su patria, la amamos desde su raíz. Todos los colombianos en el exterior nos unimos en su lucha por liberarnos de ese gran cáncer. Como nos duele el dolor de los compatriotas que lo padecen en carne propia y como gritamos a un solo tono por los cambios que deseamos para nuestro querido país, cambios por los cuales incansablemente lucha Uribe.

Ver a el señor presidente ALVARO URIBE en La Cumbre de Río defenderse, decidido y con hombría, de la gavilla montada por presidentes de extrema izquierda (tristemente de países hermanos), listos a expandir su odiada filosofía por nuestras fronteras, fue de una inmensa emoción. El pecho se me hincho de alegría y orgullo… que padre!. Si, eso fue lo que sentí, que por fin Colombia tenia un PAPA, que con verraquera y firmeza sacaba la cara por los millones de colombianos que estamos mamados de no vivir en paz, que en su lugar no se respete la vida y se atropelle la dignidad humana, y que de ñapa unas tristes figuras títeres extranjeros de un deslucido comunismo nos amenacen sin razón y traten de entrar en nuestros hogares!. Ojala pudiera darle un abrazo a ese valiente hombre y manifestarle lo orgullosos que estamos de él.

Todo esto también me ha llevado a la gran inquietud de pensar lo que pueda pasar con Colombia cuando acabe su mandato. Me inunda un temor grandísimo de regresar a la socarrona, interesada y vendida politiquería y a la corrupción institucional tan horrible que vivimos antes de él, y que en su reemplazo llegue un pícaro de aquellos que por desgracia sobran y nos ponga de nuevo en épocas oscuras de tiempos invivibles con un cáncer igual, similar o peor aun.

Se derrumbarían los sueños de millones de ver crecer a sus hijos en el país bello, rico, maravilloso y seguro que sin duda puede ser Colombia sin el cáncer. Morirían los sueños de aquellos que desde el extranjero vislumbramos con optimismo la esperanza de regresar a nuestra patria, a nuestras familias.

Es en este punto de sentimientos donde me decidí a escribir transfiriendo mis inquietudes a todos los colombianos que aman nuestra patria para que pensemos en que como URIBE, solo URIBE. Tenemos el derecho de decidir quien gobierna nuestro país y si en esto persistimos unidos de la misma manera que lo hemos venido haciendo para pedirle que no nos deje y siga otros cuatro anos más, seguramente seremos escuchados y podremos soñar con un lugar en paz al cual regresar pronto. QUE VIVA COLOMBIA

Piensa: -Cómo puedo ayudar?

Te pido que envíes este mensaje a todos tus conocidos. Debemos despertar sentimientos en cada colombiano y que entendamos que este es solo el comienzo del cambio definitivo para Colombia. Unidos nos apoyaremos para no dejar que nuestra firme decisión se enfríe.

Anónimo dijo...

Importante postura. Predicar la abolición de la pena de muerte para los ángeles no tiene gracia. Se trata de saber si la abolición de la pena de muerte la admitimos para los peores adversarios.

¿Por qué un Presidente de la noche a la mañana, o por una petición externa, transforma a un guerrillero, que considera un terrorista, en un mediador humanitario?

Granda considerado un superterrorista es convertido por Uribe en una alma de Dios.

Dudas, dudas.

No estoy de acuerdo que salgan libres los que han secuestrado.

Anónimo dijo...

Profesor Rafael Rincon, soy profesora Universitaria, me gustaria imprimir sus articulos y colocarlos en la cartelera que con mis alumnos hemos llamado: Reflexion.
Es posible?
Gracias por sus articulos, una mirada diferente a los acontecimientos nos enriquece como ciudadanos, como humanos.
Gracias nuevamente, y aunque no soy muy creyente, que el Jesus de Nazaret, ese amigo de la gente, bacano, cercano, divertido, lo proteja.
Mariajo.

Anónimo dijo...

Hola Rafa, muy buena columna, por su sentido ético - jurídico en la argumentación, lastima que seas hincha del Medellín, chao Diego

Anónimo dijo...

excelente articulo

Anónimo dijo...

Yo creo que a las Farc no hay que bombardearlas con confites, como dice un comentarista, pero tampoco con bombas de 500 libras.

¿Bombardearían a Vicente Castaño o a las Águilas Negras?

No

Anónimo dijo...

Llamar terrorista a un delincuente escogido, es una forma de justificar excesos y arbitrariedades por los Estados.

Pinochet llamaba humanoides a sus opositores para poder justificar su desaparición.

Aquí llaman terroristas a quienes no sean uribistas, para poderlos linchar.

Anónimo dijo...

Muy buen artículo. apropósito del tema:

www.desalambrando.col.nu

Recomiendo "un país deshumanizado" y "algo pasa con los medios...y con la sociedad también"

Saludos.

Anónimo dijo...

LORO:

Un viejo estaba sentado en un banco en un centro comercial. Un joven se acercó y se sentó también en el banco. Tenía el pelo revuelto y de diferentes colores (verde, rojo, naranja, azul y amarillo). El viejo se le quedó mirando fijamente, por lo que el joven le dijo.

- '¿Qué pasa, abuelo, nunca hiciste nada salvaje en tu vida?

El viejo respondió:

- Una vez me emborraché y practiqué el sexo con un loro, por lo que estaba pensando si tu serías mi hijo'.

Anónimo dijo...

Hola Rafa, este lo tenía atrazado, o ya lo había leído no sé, pero hoy lo volví a leer y me volvió a gustar, me gustó mas que el 190, no porque este último no sea bueno, sino porque hay unos temas, que me gustan más, me sieno mas convocada y por eso siento que lo haces mejor. Pero es una pura apreciación subjetiva, supongo que algunos les gustará más cuando escribes de temas internacionales.

Adriana